METODOLOGÍAS
Metodología Montessori
Esta metodología tiene su origen en la educación especial, ya que María Montessori demostró la eficacia mediante observaciones y experiencias.
Se basa principalmente en dos principios: el niño es el propio protagonista de su aprendizaje a través de su interacción con el ambiente; y el niño tiende de forma innata al desarrollo psicológico.
Esta metodología se basa en las siguientes características:
Se trabaja de manera individualizada con el niño o niña, adaptando las actividades a su ritmo y sus intereses.
El ambiente debe ser preparado previamente, por lo que todo el material está ordenado de manera que servirá de guía para el aprendizaje.
Se favorece la independencia, autonomía y autodisciplina, siempre dentro de unos límites.
Se favorece la concentración.
Se tiene en cuenta los periodos sensibles, en los que el niño o niña es más sensible a ciertos estímulos que pueden propiciar su aprendizaje.
Esta metodología resulta beneficiosa para los niños con autismo, porque se centra principalmente en las características, necesidades y ritmos de aprendizaje del alumno. Además, el espacio en el que se desarrolla debe estar previamente organizado y con una serie de rutinas establecidas, lo que ayuda a que el alumnado con TEA se sienta seguro y tranquilo.
Metodología Waldorf
Se centra en el desarrollo de los estudiantes incluyendo aspectos emocionales, sociales y cognitivos, además, se tiene en cuenta la conexión con la naturaleza.
Esta forma de pedagogía trata de potenciar al niño sus habilidades y capacidades, siempre respetando su momento evolutivo. Se centra en cómo se aprende y acompaña al niño en su crecimiento personal mediante la creatividad, el arte y el movimiento. Es decir, su objetivo principal es la educación integral del niño (mente, cuerpo y alma). Los puntos clave son:
La enseñanza según los períodos pedagógicos.
El maestro: debe ser el modelo de referencia en lo emocional, espiritual e intelectual del niño.
El ambiente libre y facilitador: se tienen en cuenta tanto los materiales del aula como los colores, para conseguir un ambiente seguro, tranquilo y positivo.
El material: son principalmente naturales e inacabados, para que los niños fomenten su imaginación y los interpreten por ellos mismos.
Esta metodología se puede utilizar con niños con TEA porque se centra en las diferencias individuales del alumno, respetando su ritmo evolutivo. También, porque se emplean materiales manipulativos. Y por último, se intenta mantener un ambiente tranquilo en el aula, algo que a los niños con autismo les resulta de gran ayuda.
.jpeg)
Comentarios
Publicar un comentario